Introducción

La enfermedad celíaca (EC) se produce por la intolerancia permanente al gluten (proteína que se encuentran en el trigo, cebada, centeno y posiblemente, en la avena) y causa una reacción inflamatoria crónica del intestino delgado.

Esta alteración del intestino, de tipo inmune, dificulta la absorción de macro y micronutrientes de los alimentos que ingiere el paciente dando lugar a síntomas diversos en función de la persona y de la edad (tabla1). Esta variabilidad en los síntomas ha configurado diferentes tipos de EC: de sintomatología clásica, silente, latente y potencial, lo que hace de la (EC) una enfermedad de difícil diagnóstico con un porcentaje del 75% de pacientes sin diagnosticar y por tanto sin tratar.

Esta situación es un problema en la salud pública ya que es una de las enfermedades más frecuentes en la población caucásica, con una prevalencia del 1% en población europea (1 de cada 100 personas), con mayor presencia en mujeres que en hombres (2:1).

celiaquiaLa enfermedad tiene un claro componente hereditario y se presenta en individuos genéticamente predispuestos. Esta predisposición está fuertemente asociada al Complejo de Histocompatibilidad  HLA DQ2/DQ8  presente en el 98% de los pacientes diagnosticados.

El diagnóstico es complejo y pasa por el estudio clínico y serológico. Uno de los estudios recomendados para todas las personas con sintomatología asociada a EC es el test genético para determinar el haplotipo HLADQ2-DQ8, aunque otros métodos complementarios hayan dado negativos.

Tabla 1.- Síntomas posibles de la EC en función de la edad

Infancia Adolescencia Adulto
Vómitos Anemia ferropénica Diarrea malabsortiva
Diarreas fétidas,
abundantes y grasosas
Dolor abdominal,
diarrea malabsortiva
Apatía, irritabilidad
Náusea Estreñimiento, meteorismo Depresión
Anorexia Hepatitis Astenia
Astenia Estomatitis aftosa Inapetencia
Irritabilidad Queilitis angular Pérdida de peso
Pelo frágil Dermatitis atópica Dermatitis herpetiforme
Distensión abdominal Cefaleas, epilepsia Anemia ferropénica
Hipotrofia muscular:
nalgas, muslos y brazos
Estatura corta
Retraso puberal
Osteoporosis, fracturas,
artritis, artralgias
Fallo de crecimiento Menarquía tardía
Introversión Artritis crónica juvenil Colon irritable, estreñimiento
Dependencia Abortos, infertilidad, menopausia precoz, recién nacidos con bajo peso
Leucopenia, coagulopatías, trombocitosis Frecuentemente asintomática Epilepsia, ataxia, neuropatías periféricas
Defectos del esmalte dental Cáncer digestivo
Retraso pondoestatural Hipertransaminemia
Dislexia, autismo, hiperactividad